lunes, 27 de marzo de 2017

DIA INTERNACIONAL DEL TEATRO 27 DE MARZO





¿Por qué se celebra hoy el Día Mundial del Teatro?

Su origen data del año 1961 cuando el Instituto Internacional del Teatro de la Unesco decretó el Día Internacional del Teatro para dar a conocer el mundo de las artes escénicas a más gente. Pero habría que esperar hasta el 27 de marzo del año siguiente para la primera celebración del día.
Durante este día, se representan multitud de obras dirigidas tanto al público infantil como a uno más adulto, e incluso se da la oportunidad de asistir a una obra en horario nocturno para impulsar la asistencia y proporcionar una experiencia única.
El ITI fue la institución que promovió la celebración de este día y uno de los actos más representativos es la circulación del Mensaje Internacional, tradicionalmente escrito por una personalidad de reconocido prestigio en el mundo del teatro:

Fragmentos del mensaje de Isabelle Huppert, en el Día Mundial del Teatro 2017:

… el teatro tiene una vida tan próspera que desafía el espacio y el tiempo. Sus piezas más contemporáneas se nutren de los logros de los siglos pasados, e incluso los repertorios más clásicos se vuelven modernos y vitales cada vez que se juegan de nuevo. El teatro renace siempre de sus cenizas, derramando sólo sus convenciones anteriores en sus nuevas formas: así es como se mantiene vivo...
… “el escenario es una escena desnuda de un tiempo indeterminado”, todo lo que necesita es un actor. O una actriz. ¿Qué van a hacer? ¿Qué dirán ellos? ¿Hablarán? El público espera, lo sabrá, porque sin el público no hay teatro, nunca tenemos que olvidar esto. Una sola persona es una audiencia…
¡Hagan sitio al Teatro!

jueves, 16 de marzo de 2017

¿y si me presento?



Un día vemos una convocatoria para una audición y pensamos ¿y sí me presento?, aquí ya empiezan los nervios solo de pensarlo, le damos vueltas y más vueltas y decimos “venga, va a lo mejor… ¿quién sabe?”.

Escribimos el correo, mandamos el currículo y las fotos que nos piden y a los pocos días nos convocan tal día a la hora tal… los nervios se convierten en paranoia.

Llega el día en el que nos han convocado, llegamos al sitio en cuestión, que está abarrotado de gente que va a lo mismo que nosotros… claro como somos nuevos en esto, lo que se nos viene a la cabeza es aquello de ¡porqué me meto yo en estos líos!

Así que previendo que esto tarde o temprano os pueda pasar aquí os dejo unos consejillos:

1. Fórmate: La formación es fundamental, es algo que los directores de casting valoran mucho, tanto si eres modelo como actor necesitas una formación para destacar por encima de los demás: cursos de pasarela, pose ante las cámaras, cómo hablar y cómo moverte, escuelas para aprender interpretación

2. Cómo vestir: tu forma de vestir dice mucho de tu personalidad. Hay castings que piden un tipo de ropa concreta, y en esos casos tendrás que hacer caso a lo que se pide, aunque no te guste o no te sientas cómodo. Evita ir demasiado maquillada en el caso de las chicas. Si no os piden una ropa determinada ir con algo que os sintáis bien y cómodos, ya que pueden ser muchas horas de espera. No llevéis ropa en la que la marca se vea claramente y lo mejor es elegir colores neutros.

3 Preséntate con educación: Entra sin miedo, con confianza en ti mismo y una gran sonrisa. Descríbete breve y concretamente, y aprende la presentación en inglés, puesto que muchas veces se pide. No olvides la puntualidad.

4. Ojo con las redes sociales: hoy en día todos estamos presentes en algunas redes sociales, que transmiten una imagen concreta de nosotros. Posiblemente si les interesan te busquen, y lo que vean puede animar o desanimar al director de casting a cogerte. Si no quieres que te encuentren no pongas tu nombre y apellidos, y si no, cuida la imagen que transmites.

5. Controla los nervios y no te desanimes: “Ya te llamaremos”, incluso el mejor actor o modelo puede perder los nervios y hacer un mal casting. Todos somos humanos, y los directores de casting lo saben. Si ves que no lo estás haciendo bien no pares, improvisa, pide otra oportunidad para repetirlo y no pierdas la sonrisa. La mayoría de las veces no te cogerán pero hay que ser optimista y seguir luchando. No pierdas la fe en ti y seguramente tengas más suerte en la próxima ocasión.

 Lo importante es seguir luchando por tus sueños.

sábado, 11 de marzo de 2017

10 SUPERSTICIONES DEL TEATRO






En el ámbito teatral, hay muchas  creencias acerca de lo que trae buena y mala suerte. El origen de gran parte de ellas proviene del antiguo teatro. Aquí os dejamos algunas de ellas


1. El amarillo, color proscrito
El color amarillo está proscrito en el mundo de la escena, e incluso hay quien se pone nervioso si alguien del público lo lleva. Al parecer, nace de la muerte en escena del dramaturgo francés Jean-Baptiste Poquelin, Molière. En febrero de 1673, Molière estrenó «El enfermo imaginario», y vestía de amarillo. En plena representación se sintió indispuesto y pocas horas después moría en su casa. Desde entonces, se considera este color gafe para el escenario.



2. Prohibido desear suerte

 No lo hagáis! O cualquier actor que esté a vuestro alrededor os obligará a retractaros de inmediato; pues es bien sabido que, en el mundo de la farándula, la tradición de desear “mucha mierda” (“merde” en francés) antes de comenzar la función está tan arraigada que no hacerlo ya de por sí supone una afrenta contra el destino de la obra.
 Esta tradición, venida a superstición, encuentra su origen en el París del s. XVIII cuando, durante la actuación en corrales de comedia, los coches tirados por caballos esperaban aparcados a la salida. Así, si a la salida el suelo estaba tapizado con excrementos de caballo, esto significaba que la función había sido un éxito de concurrencia.

3. Macbeth, la obra maldita

 Las gentes de la escena evitan decir la palabra «Macbeth» en el teatro, y se refieren a ella como «la obra escocesa».
De hecho, existe incluso un ritual en el caso de que alguien la pronuncie para limpiar la maldición: salir del teatro, escupir en el suelo, girar sobre sí mismo tres veces y pedir a gritos poder volver a entrar en la sala. Acerca del origen, tampoco está claro.
Hay quien culpa a Shakespeare, por incluir conjuros y maldiciones auténticos en el texto. Otros dicen que a las brujas reales no le gustó el trato recibido en la obra y la maldijeron. Y los más prácticos esgrimen otro argumento: hay tanta violencia y armas en ella que no es difícil que surjan accidentes.

 
4. Prohibido silbar

Silbar en escena es sinónimo de mala suerte. Por lo menos para quien lo haga, ya que la tradición exige que sea despedido.
Todo parece provenir de la época en que no había otra forma de comunicación que la voz. Los técnicos trasladaban las órdenes dadas por el director mediante silbidos codificados. Si una persona ajena a ellos silbaba a destiempo, podía provocar una catástrofe en escena.

5. No regalar claveles
Esta superstición procede, al parecer, del siglo XIX.
Entonces, los teatros contrataban a los intérpretes por temporada y su manera de comunicar la renovación del contrato a una actriz era enviarle rosas. Si, por el contrario, le enviaban claveles, era la sutil manera que tenía el empresario de decirle que estaba despedida.



6. Las plumas de pavo real

 
Las plumas de este animal están mal vistas no solo en el teatro. Los coloridos dibujos de estas aves, que pueden recordar a un ojo diabólico, parecen tener la culpa de ello: significan mal de ojo. Según la tradición, han ocurrido muchos sucesos desagradables y accidentes en escena con un denominador común: había en ella una pluma de pavo real.



7. Una luz siempre encendida
Nunca ha de dejarse el escenario completamente a oscuras. La razón, los fantasmas. En el mundo del teatro son innumerables las historias y las leyendas sobre fantasmas; la más famosa, la que recogió Gastón Lerroux en su novela «El fantasma de la Ópera». Para ahuyentarlos, siempre permanece una luz encendida en el escenario o entre cajas.

8. Prohibido tejer lana
Los actores pasan en ocasiones muchos tiempos muertos en sus camerinos, esperando salir de nuevo a escena o aguardando en los ensayos; y han de entretenerse con algo. Pero tienen prohibido tejer algo con lana, eso significa mala suerte para todo el reparto de la obra.


9. No a los espejos

Que se rompa un espejo equivale, según el acerbo popular, a siete años de mala suerte, y no solo en el mundo de la escena, donde son sinónimo de mal fario incluso enteros. De todos modos, y supersticiones aparte, los espejos reales son elementos peligrosos encima de un escenario, porque presentan problemas técnicos con las luces, y pueden ser causa de distracción para algún actor o actriz poco concentrados y con hinchazón de ego
.10. El libreto bajo la almohada

Algunos actores, durante el período de ensayos, dormían con el libreto bajo la almohada. No es que se hubieran enamorado del texto o de su personaje, sino que existía la creencia de que así les sería más fácil aprenderse el papel; por el contrario, otros lo consideran signo de mala suerte. En cualquier caso, siempre es más seguro tratar de aprendérselo a base de estudio y repetición.